CUIDADOS PARA EL MISIONERO SOLTERO
Esto va dedicado a todas las personas que han de
tener un contacto cercano con el misionero soltero;
ya sea la iglesia enviadora, la agencia misionera,
el equipo en el campo, la iglesia receptora (si la
hubiera), etc. Y también para que el mismo misionero
sea proactivo en buscar que estos cuidados se den
en su vida. Hay que pedirlo sin ninguna vergüenza ni
timidez y orar para que Dios mueva los corazones.
El misionero soltero necesita ser cuidado de una
forma especial:
• Proveer al misionero, cuidado pastoral en
el campo, ya sea personalmente o mediante
comunicación telefónica, vía internet, etc. Mantenerse
al tanto de las diferentes etapas en la vida de su
misionero soltero.
• Que el misionero tenga un mentor en el campo que
le ayude desde el inicio de su labor misionera. O un
tutor que le ayude con la cultura y el idioma.
• Que la iglesia enviadora, así como el pastor, le
hagan saber mediante mensajes, llamadas, regalos,
etc., que no se han olvidado de su misionero, que
le aman, oran por él y que están interesados en el
trabajo que realiza o en sus avances en cuanto a la
adaptación o el aprendizaje del idioma.
• Promover actividades con otros solteros para
edificar amistades saludables con otros cristianos, ya
sean misioneros o cristianos locales.
• Tanto los colegas casados como el mismo
misionero soltero no deben creer que tiene que
trabajar más porque no tiene a una familia que
atender y cuidar. El exceso de trabajo y de estrés
podrían ponerlo en una situación de vulnerabilidad
ante las enfermedades, depresión y la tentación.
• Que los colegas casados en el campo, así como
la iglesia receptora, busquen hacerlo parte de su
familia, entendiendo que los sentimientos de soledad
fácilmente se apoderan de un misionero soltero en el
campo.
• Si fuera posible, que su pastor o un grupo de la
iglesia visite al misionero en el campo, para que
puedan entender mejor todo lo que su misionero vive
en aquel país que no es el suyo.
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