DISFRUTANDO LO BUENO QUE EL PADRE TIENE PARA TI
El hecho que seas un misionero soltero no significa
que debas trabajar las 24 horas al día sin descanso y
aun en los días feriados pensar que debes aprovechar
todo el tiempo para trabajar. Aunque te guste mucho tu
trabajo misionero y pienses que hay mucho por hacer.
No debes caer en esta trampa que el enemigo te
pondrá cuando estés en el campo. Parece que un
extraño pensamiento y sentimiento se apodera de
muchos misioneros que piensan que si no trabajan
todo el tiempo en el ministerio le están robando a Dios
o a quienes los apoyan económicamente.
Aun aquellos que trabajan por un salario en un trabajo
fuera del ministerio, tienen días libres y vacaciones
porque las leyes laborales de nuestros países así lo
han determinado como algo justo. Nuestro Gran Jefe
no es un tirano que tiene un látigo detrás de nuestra
espalda y nos dice -trabaja más, ocioso…
El misionero soltero Joseph Watson, de JuCUM contó
su testimonio: “Me gustan los jardines y las flores,
estaba paseando por un jardín de rosas y paré para
olerlas, pero dentro de mí algo me decía: ¿Por qué
estás haciendo esto? Pero me respondí: ¿cómo voy
a pasar frente a estas bellas flores y no hacerlo? Si
mi Padre las hizo. Trato de tener estas oportunidades
regularmente para interrumpir mi horario, para
refrescarme. Siempre trato de aprender algo nuevo
cada día, cuando lo hago estoy co-creando con mi
Padre. Es una gran diferencia, cuando tengo tiempos
para disfrutar en vez de pensar en sólo trabajar y
sobresaturarme de trabajo”.
Los misioneros solteros, por no tener la
responsabilidad de atender a una familia, pueden ser
más propensos a trabajar más tiempo de lo normal,
llegando, en algunos casos, a pasar más de 14 horas
diarias en su trabajo misionero
Comentarios
Publicar un comentario